Cuando sufres un accidente de trabajo, es fácil centrarte en la recuperación y dejar para más adelante los trámites legales. El problema es que la mayoría de reclamaciones laborales tienen plazos de prescripción relativamente cortos, y una vez superados, el derecho se pierde de forma definitiva.
Plazos habituales según el tipo de reclamación
| Reclamación | Plazo aproximado |
|---|---|
| Indemnización por lesiones permanentes no invalidantes | 1 año desde el alta médica con secuelas |
| Recargo de prestaciones | 1 año desde el hecho causante |
| Indemnización por daños y perjuicios (responsabilidad civil) | 1 año desde la determinación de secuelas o el alta |
| Recurso contra resolución de incapacidad permanente del INSS | 30 días hábiles desde la notificación |
Estos plazos son orientativos: el cómputo exacto depende de la fecha del accidente, el tipo de secuelas y la vía de reclamación, por lo que conviene confirmarlo en cada caso concreto.
¿Por qué es tan importante actuar pronto?
- El plazo puede empezar a contar antes de lo que piensas, por ejemplo desde el alta médica y no desde el propio accidente.
- Cuanto antes se reúnan pruebas (testigos, partes médicos, informes de la empresa), más fácil es acreditar el caso.
- Algunos plazos, como el de recurrir una resolución del INSS, son de solo 30 días hábiles.
Recomendación: si has sufrido un accidente laboral, no esperes a tener el alta médica definitiva para consultar. Cuanto antes se revise tu caso, más opciones tendrás de reclamar todo lo que te corresponde.
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